Estamos a un pie de dar entrada a 2018, para terminar 2017, este maravilloso año que jamás olvidaré y siempre recordaré como el año de los cambios. Así que hoy no voy a hablarte del mundo bodil, ni te voy a dar consejos ni ideas………Hoy voy a hablarte, en este último post del año, del balance de lo que para mí ha sido MI 2017, de las emociones que he sentido y de todo lo que me habéis hecho vivir y aprender.

Comencé 2017 con nuevos proyectos y una pequeña vida dentro de mí, mi pequeña Leire, la que me ha hecho pelear porque este sueño se cumpliera y saliera adelante. La verdad que nunca hubiera llegado a pensar que podría terminar el año así: con La Varita de Leire  funcionando y con todo en orden para comerme las uvas con esta sensación de tranquilidad por el trabajo bien hecho.

2017 será el año en que nació mi niña, Leire, y con ella La Varita de Leire, un año de cambios, Ilusiones y mucho mucho trabajo.

Comenzamos buscando el nombre de la empresa, una de las tareas más duras, ya que debía de significar algo para mí y por supuesto tener sentido en el mundo en el que me rodeo. La primera idea fue ponerle “La Varita de Sauco” como buena FRIKI de Harry Potter que soy, pero no me decía nada, no me acababa de convencer, por lo que mientras le daba vueltas pensé y me dije: ¿y por qué no Leire?.  Esta empresa la trajo ella bajo el brazo y este nombre significa todo para mí, asi que sin pensarlo más, nació La Varita de Leire.

Acto seguido teníamos que buscar un logotipo que expresara todo lo que os he dicho anteriormente y la verdad, no podía representarlo mejor.

Recuerdo cuando comencé mi presencia en las redes sociales, enseñando mi bonito logo, o el día que después de muchos retoques para dejarla realmente preciosa, vio la luz la página web y mis post semana a semana

Y así poco a poco mi sueño fue cumpliéndose y mi pequeña Leire seguía creciendo dentro de mí. Llegaron las comuniones, bodas y empezamos a mostrar nuestro trabajo, hasta junio, periodo en el que tenía que hacer parón porque ya le tocaba a ella, esa pequeña que se portó tan bien dentro de la barriga para que mamá pudiera dejar todo funcionando antes de su nacimiento.

Y llegó Julio y llegaste tú con tu carita de ángel, jamás olvidaré lo que sentí al abrazarte (CANCIÓN), la dueña de la varita, la que ilumina todos mis días y hace mágico cada momento, otro cambio en mi vida, el mayor de todos diría… Pero el que más feliz me hace.

En ese momento todas mis atenciones se centraban en ella, pero no podía dejaros descuidados a vosotros, a todos los que me seguís semana a semana, a los que hacéis que La Varita de Leire cada día brille más, asique nunca faltó una publicación y un post cada miércoles.

Al hacer septiembre acto de presencia tocaba volver al trabajo, a las bodas que nos quedaban para terminar el año, a nuestra participación en Fuente Palmera de Boda, experiencia inolvidable donde pude tener contacto con muchas de vosotras.

En definitiva, GRACIAS a todas las parejas y familias que confiáis en mí y hacéis que cada día crezca más la ilusión por este bonito trabajo, es imposible describir la sensación que siento cuando una pareja decide que sea yo la que ilumine su gran día y más aún esas palabras de agradecimiento cuando acaba la celebración.  Gracias por dejarme formar parte de vuestra ilusión.

Aquí acaba mi querido 2017, comeremos las uvas y pediremos 12 deseos para que 2018 sea tan maravilloso si cabe, tenemos muchos proyectos en mente y te esperamos con los brazos abiertos para hacer brillar vuestras celebraciones mientras tú te relajas y disfrutas de los tuyos. ¡Y recuerda que miércoles a miércoles charlamos un ratito en el blog

Feliz 2018